Julieta Zidan

El movimiento estudiantil en Secundaria, es para muchos la primer puerta a la política.

Es donde uno empieza a construir sus ideales, a darse cuenta lo que es injusto y luchar por ello, sin censura alguna, aprender lo que es realmente un colectivo, escuchar, cooperar, términos que los militantes de izquierda cuando grandes suelen olvidar. El militante de secundaria es el militante más puro, ya que no aspira a llegar a un cargo, no aspira a un beneficio propio, ni a ganar dinero, ni que su nombre salga en una portada, sino que aspira a una sociedad horizontal, en la que la educación sea la solución para un cambio verdadero. Siente la educación pública como algo propio, algo que lo tiene que defender con uñas y dientes.

Secundaria se caracteriza por ser un movimiento activo cuando se presentan luchas que los involucra. Voy a traer de ejemplo lo que fue la lucha presupuestal del 2015, mi primera experiencia como militante de un gremio estudiantil. El año pasado, Secundaria volvió a resurgir con motivo de la lucha por alcanzar el 6% del PBI para Anep-Udelar. Uno podía ver que el estudiante secundario fue un gran protagonista tanto en las calles, los medios, ocupaciones y negociaciones. Se puso la camiseta de la lucha presupuestal, y dio que hablar.

La herramienta de lucha que tenía Secundaria en su momento era la CEEM (Coordinadora de Estudiantes de Enseñanza Media) la cual sumaba muchos inconvenientes y no era representativa, y los gremios que eran parte de ella de a poco empezaron a irse. El motivo era común: la burocracia que se estaba generando en la coordinadora, la clara bajada de línea de algunos sectores políticos partidarios (lo que tampoco es algo nuevo).

Gremios estudiantiles con peso como el de los liceos Miranda y Bauzá ya no formaban parte de la coordinadora, y la discusión de dejar la CEEM era constante. A partir de las ocupaciones en los liceos se dejó de lado quienes integraban la herramienta, quienes no y empezamos a generar un verdadero núcleo entre gremios, para trabajar realmente en conjunto. Y ya en la ocupación del Codicen, Secundaria era un movimiento fuerte, representativo. Los que respondían a intereses políticos partidarios siguieron con su dinámica, buscando romper ese núcleo que se había generado.

Con nuestros aciertos, con nuestros errores, con desacuerdos de ideales estábamos ahí, cuando ya no quedaban más gotas que sudar.

No sólo debemos rescatar la unidad que se generó entre nosotros sino también con los docentes, un vínculo que por lo menos a mí me aportó mucho y sé que a muchos compañeros también. Estuvimos juntos, codo a codo ,también intercambiando experiencias, pensamientos, y acompañándonos en las decisiones que cada uno de los grupos tomaba. Si los docentes ocupaban un centro, hacían un paro, ahí estábamos nosotros y viceversa

Es curioso cómo en un gobierno de izquierda se le dé la espalda al movimiento estudiantil, y cómo un ministro del Interior que fue guerrillero, que vivió lo que era la represión, haya elegido ésta como medio para “comunicarse” con estudiantes de Secundaria. La fuerza política, el Frente Amplio, miró nuevamente para el costado.

Es curioso cómo una ministra de Educación decretó esencial la educación y dirigentes del PIT-CNT avalaron un acuerdo donde se le dio la espalda a los trabajadores que luchan por una educación pública digna y de calidad.

Ante todas esas contradicciones, Secundaria entendió que lo que se buscó detrás de todos esos percances era desdibujar el objetivo, manipular la lucha presupuestal. Cuando se decretó la esencialidad, se pasó de discutir presupuesto a debatir derechos laborales, cuando hubo represión tanto en el Codicen como en la calle, se pasó de pelear por un presupuesto digno, a la represión.

Esto fue una jugada de ajedrez para el gobierno, ya que llegó un punto en el cual Secundaria se debilitó, cuando compañeros eran investigados por la Policía Táctica, cuando otros eran lastimados por la fuerza de choque. Vivir estas situaciones lamentables generó miedo, bronca, tristeza, repudio.

Al pasar la “tormenta”, se comenzó a organizar el “Tamo Enesu” (Encuentro Nacional de Estudiantes de Secundaria y Utu), con el fin de hacer un análisis en conjunto con el resto del país sobre cómo vieron la lucha y lograr una síntesis colectiva. Algunos teníamos ganas de aprovechar este encuentro para crear una herramienta que nos nucleara a todos,, con estatutos, para poder organizarnos realmente. En ese encuentro se vio que en realidad nos falta mucho por madurar, nos falta saber aceptar que en la militancia hay de todo, que siempre van a estar “los bolches oficialistas”, “los anarquitos”, “los troscos”, etc… Es algo que se repitió toda la vida en el movimiento estudiantil.
Algunos no querían formar una herramienta llamarase federación, movimiento, coordinadora, ya que toman como experiencia la CEEM y no quieren coordinar con los grupos que dominaban la coordinadora. Otros, claramente por sus políticas de masa y porque además con un estatuto que no les permitiera hacer lo que quisieran, no querían tampoco una herramienta superadora.

Entonces el encuentro concluyó en una demagógica discusión de ideales,, muy prematura y hasta egoísta. Y con ese nefasto encuentro de Secundaria me di cuenta que todavía nos queda mucho por trabajar, que la unidad se va a ir dando con casos como los que describí arriba, luchas en común, porque en esos momentos da igual si sos esto si sos lo otro, porque es la educación el tema que nos mueve.

También gracias a todo lo que pasó en el 2015 se sumaron un montón de gremios nuevos a lo largo del país, y emociona ver cómo los gurises están encarando hoy en día la marcha de sus diferentes centros de estudiantes.

Hoy, liceos de ciclo básico con gremios de gran peso, son de los frutos más lindos que nos dejó esta lucha.

Espero que la próxima vez que escriba sobre Secundaria, pueda decir que nos supimos organizar, que estamos formándonos para dar otras luchas, como las por la autonomía y el cogobierno, por una reforma educativa en conjunto, … y que no se haya postergado el presupuesto para la educación pública.

http://surversion.uy/wp-content/uploads/2016/08/luchasecundaria.pnghttp://surversion.uy/wp-content/uploads/2016/08/luchasecundaria-150x150.png@dministrad@rEducaciónFeaturedJulieta Zidan El movimiento estudiantil en Secundaria, es para muchos la primer puerta a la política. Es donde uno empieza a construir sus ideales, a darse cuenta lo que es injusto y luchar por ello, sin censura alguna, aprender lo que es realmente un colectivo, escuchar, cooperar, términos que los militantes...