Gustavo Melazzi y William Yohai| ¿Cómo encontrarle lógica a la decisión de otra planta de celulosa? ¿Cómo se entiende? ¿Cómo explicarlo? ¿Qué título poner? Porque Uruguay tiene larga experiencia en cuanto a saber “de qué se trata” si de plantas de celulosa se habla. Sus aspectos económicos, ahora que el país tiene 9 años de experiencia con ellas, nunca fueron debatidos seriamente. Proponemos hacerlo ahora, cuando se plantea una tercera planta, pues parecería que aún hay tiempo para dar marcha atrás o renegociar su instalación.
Es imprescindible analizar y evaluar la experiencia; sin velos ideológicos, apartando la hojarasca, sin intereses creados ni vender ilusiones. Planteando el futuro, entonces, sobre bases sólidas.

1) Aporte del capital extranjero

El gobierno del FA argumenta que el capital extranjero aporta los recursos que –dice- Uruguay no tiene.1 Pero la experiencia enseña que Botnia invirtió US$ 1.200 millones (Brecha, 2/11/2007), y un rendimiento excepcional: 29% sobre capital. Cuatro años después (Brecha 5/8/2011), se confirmó que en tres años recuperó su inversión, pero continúa produciendo a puro beneficio. No era “aporte”; frente a la inversión, se llevaban más de US$ 5.000 millones.uru botnia1

Nunca desmentidos ni discutidos. Hoy, el precio por ton. a la región es de US$ 550 – 570(2). Con base en informaciones de Suzano(3), Stora Enso(4) y estimaciones propias para UPM en 2015(5), concluimos que el beneficio de ésta fue de US$ 299.4 millones(6), y suponemos un similar desempeño para MdP. Su ganancia por tonelada es de US$ 231. Tomemos en cuenta que Suzano (con tres fábricas en Brasil; que producen 2.850.000 ton.), promediando de 2010 a 2016 (-1er. trimestre-) informa un EBIT de 327 la ton. (ganancia antes de intereses e impuestos)7. En 20 años (vida útil): UPM gana US$ 6.343 millones (8).; MdP US$ 6.006 millones(9), y ¿futura planta UPM? ganaría US$ 12.012 millones(10).

Conclusión: Las tres plantas invierten US$ 7.600 millones y ganan US$ 24.361; descontada la inversión, se llevan US$ 16.761. Por cada dólar invertido, se llevan 2.20. Ningún “aporte”; se llevan recursos del país. Destinemos nuestros recursos según nuestras decisiones.

2) Empleo:La construcción, el empleo directo, la operariva de la planta,  indirectos e inducidos

Primero. Botnia ocupó una cifra variable por dos años, con picos máximos de 3.000 trabajadores. En MdP trabajó más de tres años un promedio de 3.200 con picos de 6.000. Para la planta propuesta por UPM, se mencionan cuatro años, con picos de 6.000. Segundo; en el proceso industrial, 20 años, Botnia prometía generar 300 empleos; la experiencia es de unos 240, ocupando personal extranjero los especializados.

El empleo directo en MdP es de 330, y se prevé que serían 400 en la posible 2ª de UPM. El personal local en UPM Fray Bentos es alrededor de 170, prácticamente en su totalidad en tareas simples: seguridad, limpieza y similares.
Tercero: corresponde a las plantaciones, el corte y traslado a las fábricas. Es aquí donde las empresas y el gobierno atribuyen el mayor número. Pero, por dos razones, es muy difícil defender que sean empleos que “la planta genera de manera indirecta”.

Por un lado, las plantaciones existentes tienen destinos alternativos; los troncos se pueden dirigir a puerto y exportarse, como se ha hecho durante años. En 2014 Uruguay exportó más de 20 millones de dólares en rollizos (US$ 26 – 28 el m3 en monte) a US$ 138 la tonelada, a lo que debemos sumar los chips (varias plantas), para llegar a un total de US$ 90 millones (11). Las fábricas no son la única alternativa para los troncos; incluso, su poder de negociación frente a medianos y pequeños productores puede llevar a pagarles menos (12).
Por otro, si se expanden, la conclusión más prudente señala que no hay aumentos notorios en el empleo, visto el que generan las actividades agropecuarias que generan menos empleo: ganadería extensiva y cereales (13).
Veremos luego el empleo inducido.

Conclusión: La inversión de las tres plantas, US$ 7.600 millones apenas genera 1.130 empleos directos. No es correcto atribuir a las fábricas los empleos en plantaciones ya existentes, y si se amplían, el aumento en el empleo no es relevante.

3) Impacto en la economíauru pastera2

Se insiste con los beneficios que las plantas nos dan; pero sólo generalidades, y se ignora nuestra propia experiencia. Vayamos a lo concreto. El impacto de la forestación se concreta en enormes propiedades en manos de (o controladas por) transnacionales; una concentración de la tierra como nunca hubo en la historia moderna del país. La contracara es la expulsión de pequeños y medianos productores, incluso aquellos “rodeados” por el monocultivo (problemas con el agua; aislamiento social y productivo al dificultarse las comunicaciones, por ejemplo).

UPM tiene fuertes vínculos con Finlandia (país citado como “ejemplar”). Comparemos: de las tierras allí forestadas, 52% pertenecían a propietarios individuales; 35% al Estado, y sólo 8% a empresas privadas, y “el lema oficial es: bosques finlandeses, propiedad de finlandeses”(14).

Sus aportes por impuestos y otros ítems son irrisorios (UPM paga 11 millones de dólares -15-), y asegurados por tratados de protección de inversiones. En Brasil y Finlandia pagan impuestos en torno al 30 y 25% respectivamente, y Stora Enso informa un largo listado de países donde paga impuestos; Uruguay no figura(16).
Recordemos que la propia Botnia estimó su “aporte al PIB” en apenas US$ 80 millones anuales. Y la idea de “aporte al PIB” es muy débil .

De los impactos a mediano y largo plazo no se habla. Pero implican el futuro del país. Uruguay sigue generando riqueza que no queda en el país; el PNB (Producto Nacional Bruto) es un buen indicador, interesadamente “olvidado”. Además, enormes problemas en la infraestructura, que todos pagamos.

Se dice que la forestación ocupa una superficie que, en el total del país, no genera problemas. Pero es un error, porque “el análisis se debe hacer a la escala de la cuenca hidrológica (…)”17 , lo que merece estudios más a fondo Preguntémonos: ¿qué ocurrirá con el agua superficial y la alimentación de los acuíferos?18, ¿qué ocurrirá con los suelos? Agua y suelo; bases de nuestro país, ayer, hoy y siempre.

Esta política consolida una economía primarizada (la celulosa es un commodity19), de enclave; garantiza escasos empleos y bajos salarios, ya que no estimula el desarrollo de tecnologías avanzadas. Las que aplica, (tanto en plantaciones con variedades adecuadas a climas y suelos, cuanto en la fase industrial) se generan fuera del país y quedan bajo control exclusivo de las trasnacionales. Tampoco impulsa un efecto “locomotora” por inducir otras industrias (véase apartado La pista de Kemira). La reafirma capitalista y dependiente, frágil, y sujeta a los vaivenes internacionales.

Conclusión: Excepto en su construcción, los impactos económicos son negativos, a corto, mediano y largo plazo. La inserción internacional es de las peores posibles, y el “crecimiento” de que se habla engaña, ya que la mayor parte del ingreso generado no queda en el país. Ni nos acercamos a los más elementales conceptos de Desarrollo, si nos preocupa el bienestar de la población, en armonía con la naturaleza.

4) Otros argumentosuru deforestacion

Uno dice que si bien no es la inversión que prefiere, en tiempos de dificultades, no podemos rechazarla.
Es una actitud generalizada, que intenta diluir responsabilidades, y trasunta dos aspectos importantes. Por un lado, las dificultades son evidentes, pero acompañar la propuesta implica que, para salir de ellas, se sale… otorgando más beneficios al capital extranjero, más economía primaria, más suelo para eucaliptos, etc. En verdad, así no se “sale”; a futuro sólo aseguramos salarios bajos; no avance tecnológico; etc.

Por otro, demuestra la ausencia de propuestas alternativas, viables, pero que se orienten a favorecer a los sectores populares. La posición de los trabajadores organizados es favorable a UPM. El Presidente del PIT CNT lo manifiesta, y también el del gremio de Papeleros y Cartoneros. Su rápido apoyo sorprende, porque implícitamente nos dice que evalúan como positivo el impacto de las plantas. No se difundieron sus análisis (esperemos que lo hagan a la brevedad), sea por los impactos inmediatos y, especialmente, por el Uruguay que se está consolidando. En este sentido, es de esperar una visión no sólo centrada en empleos y salarios inmediatos, sino también a futuro.

Conclusión: No se vislumbran análisis en beneficio de los sectores populares, ni tampoco visiones y/o propuestas alternativas hacia el futuro.

5) En definitiva:

Bienvenida la inversión extranjera acorde con un Programa Nacional de Desarrollo, donde fijemos colectivamente sus objetivos, las condiciones y demás. Nosotros debemos decidir, y no someternos a designios extranjeros. Apoyamos la forestación; por ejemplo la que respete suelos y cuencas hidrológicas; desarrolle el silvopastoreo; que impulse también maderas nobles y el máximo valor agregado.

Pero “esto” que está ocurriendo; que se ignore la propia experiencia de Uruguay, que no se analice ni debata, es triste y preocupa. Sorprende que el Presidente anterior; el Presidente actual; el Presidente del PIT CNT; varios Intendentes Departamentales; el Suru vs pasterasrio. General de un gremio vinculado, todos corren a pedir por favor que venga otra transnacional. Y ofrecen, ofrecen, en competencia unos con otros para ver cuál le hace más regalos.

Entonces: lo del inicio… Todo es conocido; por lo tanto: ¿Qué decir? ¿Cómo explicar? ¿Será un engaño mayúsculo?
Estimado lector: con todos estos hechos ante sus ojos, coloque el título que crea conveniente.

PIB y PNB
PIB. Si exportamos US$ 657: el 1.5% del PIB, el gobierno afirma: “las exportaciones de celulosa aumentaron un punto y medio el crecimiento del PIB, un gran logro”. Pero lo que nos interesa es: de la venta al exterior por 675, cuánto queda en el país. Quedan salarios, costo de los troncos; algunos insumos; arrendamientos, y muchos otros costos menores. ¿El resto? (la mayor parte; sin duda). Se la llevan; lógico, sus dueños son extranjeros. Es usual que la venta se deposite directamente en una cuenta en el exterior, sin pasar por Uruguay.

PNB. Existe también el Producto Nacional Bruto y su objetivo, precisamente, es conocer cuánto queda en el país del producto y las transferencias de ingreso hacia y desde el exterior. Pero de esto, el gobierno no habla.
Lo estimamos deduciendo del PIB el saldo de las entradas y salidas de ingresos (utilidades y otros). Al considerar sólo las utilidades llevadas al exterior desde 2008, resulta que frente al 1.5% del PIB que señala el gobierno, en promedio, la deducción significa 2.5 puntos de este último.

Infraestructura.uru carreteras destrozadas

Carreteras y caminos destrozados, cuyo mantenimiento y reconstrucción pagamos todos. Dado que UPM lo plantea como condicionante, podríamos decir que rompían y después pagábamos, ahora pagaremos antes. Y el gasto seguirá, sin contrapartida de las empresas. El gobierno “va a invertir en infraestructura”. La realidad es que ya lo viene haciendo. Si aportara US$ 1.000 millones: ¿por qué no poner nosotros condiciones? Un ejemplo ya propuesto: ¿si exigiéramos un 20% de las acciones?

Se menciona la reconstrucción de una línea de ferrocarril. Es una vergüenza. ¿Desde cuándo se habla de su necesidad para el pueblo uruguayo? Pero se lo deja agonizar. Tenía que venir una transnacional para que, entonces sí, parezca que se hará.

La política económica muestra aquí un tema de fondo. El gobierno dice que “el mercado” decide; el Estado no debe intervenir. Pero el Estado interviene, y mucho, en favor de las transnacionales. Desde hace tiempo invierte en caminos y carreteras y, también, remodeló el puerto de La Paloma y construyó caminos hasta Rocha. Datos preliminares indican que la inversión fue del orden de US$ 30 millones, para que las transnacionales ahorren en el flete (se generaron no más de once empleos).

La pista Kemira
Al instalarse Botnia lo hace Kemira, para proporcionar los químicos necesarios, siendo -según el gobierno- una de las empresas inducida por la inversión extranjera. Pero los químicos que Kemira produce también los vende (ahora) a MdP. Puede hacerlo, por supuesto, pero da para pensar y cuestionarse los entresijos que permiten las Zonas Francas.

uru trabajadores de kemiraY el gobierno de Finlandia es propietario del 16.5% de sus acciones.(20) En breve: Kemira resulta ser una enorme transnacional de la química, sobre todo en pulpa y papel; petróleo, y otros (ni remotamente es “inducida”).
Hasta 2007 mayoritariamente estatal. Vinculada a UPM y MdP desde la ZF Fray Bentos, y también al Grupo Andritz AG (que construye las plantas). Declaran una inversión de US$ 120 millones, con 60 empleados directos y unos cien indirectos.

Andritz es otra empresa gigantesca, austríaca, dedicada a pulpa y papel, metalurgia, y otras áreas. Es el fabricante de los equipos para UPM y MdP, y les hace el principal mantenimiento. Si consideramos el conjunto de las cuatro grandes transnacionales, constatamos que operan coordinadamente y, al situarse en Zona Franca, operan al margen del sistema fiscal uruguayo. Un perfecto enclave.

*Publicado en Voces; jueves 18 de agosto de 2016 | N˚ 530

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