Bruno Agustoni|El 10 de setiembre se cumplieron nueve meses desde que Mauricio Macri se instaló en la Casa Rosada. Dentro de las principales promesas electorales de la Alianza Cambiemos se encontraban: “pobreza cero”, generación de un millón y medio de puestos de trabajo, aumento de jubilaciones, extensión de la Asignación Universal por Hijo (AUH ) y por Embarazo (AUE), 1 devaluación del peso argentino frente al dólar, control de la inflación por debajo de los dos dígitos en dos años, entre otras.
Las medidas de política económica del gobierno de Macri se han caracterizado por ser liberales, concentradoras, excluyentes y, por tanto, perjudiciales a la mayoría de la sociedad argentina.

Bajo la consigna de estabilizar ciertas variables macroeconómicas -como el déficit fiscal, el dólar paralelo o “blue”, la inflación- las primeras medidas tomadas beneficiaron directamente a los grandes grupos económicos: la quita (casi total) de las retenciones al agro, la flexibilización del sistema de control de divisas que derivó en una devaluación del peso argentino frente al dólar superior al 40% y la desregulación de una parte importante del comercio exterior.

Detrás de las medidas de política económica que se llevan adelante, existe una concepción sumamente ortodoxa y liberal de la economía. Es por esto que el ajuste planteado por la Alianza

Cambiemos se caracteriza por ser contractivo, es decir que busca estabilizar ciertas variables macroeconómicas sin importar los costos generados tanto para la actividad económica como para la calidad de vida de la mayoría de la sociedad.

Son fieles creyentes de la desacreditada “teoría del derrame”, la que sostiene que hay que mejorar las condiciones de los grupos empresariales para que los mismos generen riqueza y luego se redistribuya en la sociedad.

Más allá de las promesas electorales, las políticas aplicadas por el macrismo están teniendo efectos sobre la vida de millones de argentinos. Se presentarán aquí algunos resultados.

Inflación

La inflación ¬un tema de gran relevancia en la campaña electoral y que el equipo económico de Cambiemos proyectó para 2016 en el entorno del 20% al 25%¬ ha cobrado un ritmo muy acelerado debido en gran parte a la devaluación, al aumento de tarifas públicas y a la desregulación de los controles de precios ¬el programa Precios Cuidados que busca controlar la inflación fijando precios de referencia fue reducido sustancialmente.

Los procesos inflacionarios implican un “impuesto indirecto” sobre los sectores que tienen ingresos constantes ¬trabajadores, jubilados y pensionistas¬ cuando los mismos no se ajustan al mismo ritmo que van aumentando los precios. Por lo tanto, su poder de compra se deteriora.
Usualmente la inflación de una economía es medida a través del Índice de Precios al Consumo (IPC). En Argentina, a inicios de la actual década hubo un descrédito generalizado respecto a las estadísticas oficiales emitidas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Ni bien asumió el gobierno macrista, el organismo se concentró en formular nuevas metodologías para la elaboración de estadísticas.

Por esta razón, y a modo de evitar suspicacias, utilizaré tres indicadores de IPC: Congreso ¬elaborado por la oposición en el Parlamento en los gobiernos kirchneristas y actualmente reeditado por opositores no kirchneristas¬, San Luis -índice elaborado por el gobierno de la provincia que lleva su nombre¬ y CABA ¬elaborado por el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires¬.

Como se muestra en el cuadro 1, la inflación se encuentra muy alejada de lo proyectado por el equipo económico de Cambiemos. Tanto la medición del IPC Congreso como el IPC CABA superan el 30% de inflación en 2016. El IPC San Luis acumula 23,2% en 2016, y presumiblemente culminará el año por encima del “techo” del 25% asegurado por el actual presidente.

Cuadro 1.
Diferentes mediciones de IPC para 2016 (hasta julio) y el año móvil agosto 2015 hasta julio 2016.

cuadro
Si consideramos la inflación acumulada en los últimos 12 meses, los tres índices reflejan una inflación superior al 40%. En el gráfico 1 se observa cómo esta medición ha ido creciendo mes a mes hasta julio 2016, no observándose un claro freno de la espiral inflacionaria.
Consecuencia de las expectativas de devaluación que generó la campaña electoral, sobre fines de 2015 y principalmente en diciembre, la inflación comienza a cobrar el veloz ritmo que seguirá hasta la actualidad.

Gráfico 1.
Evolución de la inflación acumulada en los últimos 12 meses

grafico1

El constante y elevado aumento de precios será el encargado principal de erosionar la capacidad de compra y calidad de vida de la mayoría de los argentinos, tanto de los trabajadores y jubilados como de los beneficiarios de políticas sociales, por ejemplo la AUH y AUE. Si a esto se le suma la inmensa pérdida de fuentes de trabajo ¬tanto públicas como privadas-, el resultado es nefasto para las mayorías sociales.

Trabajo y desempleo

Una de las principales consignas de Mauricio Macri es que el Estado debe achicarse. El prejuicio sobre los empleados públicos junto a su caricaturización de “ñoquis”, justificaron los despidos masivos a nivel estatal. Pero la compleja situación económica junto con la apertura al comercio exterior, han determinado que se hayan perdido un gran número de empleos del sector privado.

De acuerdo con el informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), desde el 10 de diciembre hasta el 31 de julio de 2016 se contaron casi 170.000 despidos y 25.000 suspensiones. A diferencia de lo que se podría intuir, el 65,3% de los despidos y suspensiones son del sector privado mientras que un 34,7% pertenecen al sector público. Un dato relevante es que el 45,4% de los despidos corresponden a la industria, 46,1% a la construcción y 8,5% a los servicios.
Según los datos del Ministerio de Trabajo desde noviembre de 2015 a junio de 2016 la caída de trabajadores asalariados registrados del sector privado fue de 136.456.

A su vez, los datos proporcionados por el INDEC para el mercado de trabajo en el segundo trimestre de 2016 no son nada alentadores. La tasa de desempleo ha subido a 9,3% a nivel nacional, pero en lugares como el Gran Buenos Aires (GBA) , Córdoba, Rosario o Mar del Plata 2 ha superado los dos dígitos.

Si se compara con los valores para el último trimestre de 2015 (6,6%), se observa que el desempleo ha aumentado de forma considerable. Esto se ha debido a la baja del nivel de empleo y al incremento de la búsqueda de trabajo.

Poder de compraCapial natural y desarrollo industrial

El salario real es una medida del poder de compra de los salarios, por ende es una medida de la capacidad de compra de los trabajadores. De acuerdo con el Centro de Economía y Finanzas para el Desarrollo Argentino (CEFID¬AR) el salario real promedio tuvo un aumento constante desde 2003 hasta 2013.

Sin embargo, un estudio reciente del Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA) demostró que en el primer semestre de 2016 los trabajadores formalizados en el sector privado tuvieron una pérdida de salario real del 12%.

Esto permitiría asumir que la pérdida de poder de compra sería aún mayor para los trabajadores informales ya que su capacidad de negociación es más limitada. La pérdida de salario real se debe a que ninguno de los convenios colectivos firmados por los sindicatos alcanzó la inflación acumulada en el año, dada la diferencia entre la inflación proyectada por el gobierno y la inflación real. De hecho, recientemente el presidente Macri se negó a reabrir las negociaciones salariales.

No sólo los trabajadores serán los que pierdan capacidad de compra, los jubilados también están siendo afectados. Si bien el gobierno de Cambiemos otorgó un aumento de jubilaciones cercano al 15% en marzo y anunció uno similar para setiembre, dichos aumentos no lograrán alcanzar al aumento de precios. También los beneficiarios de la AUH verán deteriorado su poder de compra por primera vez desde su implementación en 2009, ya que la misma se incrementará un 32% en 2016 mientras que la inflación lo hará por encima de ese nivel.

Pobreza

El ajuste económico del gobierno de Cambiemos golpea duramente a los sectores de más bajos ingresos. Es así que la pobreza e indigencia han vuelto a aumentar de forma significativa (3) en Argentina.

En un estudio realizado por la Universidad de Buenos Aires (UBA) se observa que la pobreza e indigencia en el Gran Buenos Aires (GBA) pasaron del 22% y 5,9% al 35,5% y 7,7% entre octubre/noviembre de 2015 y abril 2016, respectivamente. Por lo tanto, en el GBA la cantidad de pobres aumentó de 2.816.000 a 4.544.000 y la cantidad de indigentes de 752.000 a 958.600. La situación sería más catastrófica en la Ciudad de Buenos Aires, donde la pobreza pasó del 23,8% al 38,2% en el mismo período.
Otro estudio, realizado por la Universidad Católica Argentina (UCA), proyectó un aumento de la pobreza del 29% al 34,5% para marzo de 2016 comparado con fines de 2015. La indigencia presentaría un similar comportamiento dado que aumentaría de 5,3% al 6,9%.
En una medición más actualizada, el CEPA y el Instituto de Economía Popular (IndEP) analizan la evolución de la pobreza e indigencia para el GBA y la Región Pampeana entre noviembre 4 de 2015 y junio de 2016. En las regiones consideradas la tasa de incidencia de la pobreza aumentó del 27,51% al 33,91%, mientras que la indigencia pasó del 6,80% al 8,29%.
De acuerdo al comportamiento de la inflación y al aumento de salarios por debajo de la misma, es posible que exista un mayor nivel de pobreza hacia fin de año.

A modo de cierre

De acuerdo a los datos presentados para inflación, trabajo, desempleo, poder de compra y niveles de pobreza e indigencia, las políticas económicas y sociales aplicadas por el gobierno de Mauricio Macri han significado grandes pérdidas de beneficios, derechos adquiridos y calidad de vida para las mayorías sociales.

En contraposición a ello, los sectores económicos más poderosos han obtenido extraordinarios beneficios en estos ocho meses. La transferencia de recursos se hace evidente: trabajadores, jubilados, pensionistas, beneficiarios de distintas políticas sociales y pequeños empresarios están financiando ganancias extraordinarias a los grupos económicos más ricos, que hoy día también dominan el poder político.

Notas
1 La AUH es una transferencia monetaria con contraprestaciones que realiza la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). Aunque con diferencias, se podría comparar con las Asignaciones Familiares que otorga el Ministerio de Desarrollo Social de Uruguay.
2 Conurbano más la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
3  Utilizando la forma de cálculo unidimensional a través del ingreso per cápita del hogar.
4  La Región Pampeana incluye la provincia de Buenos Aires (excepto los 24 partidos del GBA) y las provincias de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y La Pampa

Anexo:

ar-pobrezaHoy, al menos uno de cada tres argentinos es pobre

El paquete de políticas neoliberales que se pusieron en marcha desde el 10 de diciembre, tras la asunción de Mauricio Macri, en la Argentina, ha alterado gravemente el mapa socioeconómico del país y sumergido a vastos sectores de la población por debajo de las líneas de pobreza e indigencia. Para el oficial Instituto Nacional de Estadísticas (Indec) la pobreza llegó al 32,2% en el segundo trimestre de 2016. Esas cifras han aumentado dese entonces.
El deterioro de los ingresos se debe al impacto inflacionario sobre todo en los alimentos de primera necesidad como carnes y harinas y los servicios básicos y el transporte, con paritarias que cerraron en un promedio del 30%, frente a una inflación anual en torno del 44%, pero que supera el 52% entre los asalariados de menores ingresos, ha resultado en un alarmante crecimiento de la pobreza en el país.
Desde 8.820.000 pobres en diciembre de 2015 hasta 12.950.000 en el segundo trimestre de 2016, es decir, más de 4 millones de nuevos pobres, una expansión de la pobreza del 46,82% en apenas medio año. Con un agravante: el 32,5% de esos pobres son niños y niñas de hasta 14 años, a los que las políticas oficiales no sólo les han arrebatado la capacidad adquisitiva para cubrir la canasta básica sino que les están confiscando el futuro.v

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